La persona con un problema de laborodependencia se caracteriza por mantener una implicación excesiva con su trabajo. Esta implicación es progresiva, poco a poco se va invirtiendo más tiempo y más esfuerzo, hasta llegar a un punto en que la persona padece consecuencias negativas. Dentro de estas las más habituales son: conflictos con su entorno (incompatibilidad con la vida familiar, problemas de pareja, aislamiento de los amigos…) y físicas (estrés, agotamiento…). La persona a pesar de estos problemas se siente incapaz de controlar y reducir el tiempo que dedican a su trabajo.

Esta dedicación excesiva al trabajo no ha de responder a exigencias del propio puesto de trabajo, sino a una necesidad personal, producto de una sobrevaloración o falsa atribución que la persona hace de su implicación en el trabajo.

Estas personas es habitual que no reconozcan el problema, entre otras razones por tratarse de una conducta que socialmente está muy valorada y reforzada.

Para valorar si puedes tener un problema de este tipo realiza el Cuestionario de Adicción al trabajo.

  • Poco a poco la persona va invirtiendo más tiempo, se experimenta una tolerancia similar a la experimentada en las adicciones químicas.

  • Una de las características más frecuentes e importante es la negación por parte del paciente del problema, suele darse una falta total de conciencia.

  • Otras características de estas personas es que siempre tienen prisa, algo que hacer y están permanentemente muy ocupadas, esto siempre responde a cuestiones laborales y no a aficiones u ocio con la familia.

  • Necesitan sentir que su rendimiento es siempre alto por lo que es habitual que sean personas que hacen varias tareas simultáneamente. Se muestran obsesivos con la necesidad de estar haciendo cosas útiles a nivel laboral.

  • Tiene un sentimiento del deber excesivo y alto grado de exigencia sobre sí mismos en busca del perfeccionismo en todo lo que hacen.

  • Búsqueda de poder o prestigio que compensen sus sentimientos de inferioridad.

  • No delegan en el resto de personas, no saben trabajar en equipo.
    Necesitan tener el control de lo que realizan.

  • A veces puede observarse en su comportamiento la paradoja de alternar momentos de excesiva implicación laboral con una reducción drástica, esta conducta se puede desarrollar cíclicamente.

  • Experimentan síntomas típicos de abstinencia en periodos de vacaciones o fin de semana: irritabilidad, depresión, agresividad, inquietud motora…Son incapaces de desconectar en su tiempo libre.
  • El trabajo es lo prioritario por encima de todo, dejando de lado las relaciones familiares y de amistad.

  • No muestran capacidad de disfrute y es frecuente que no tenga ningún tipo de afición ni interés por actividades placenteras, suelen considerarlo una pérdida de tiempo. Cuando desarrollan alguna actividad lúdica suelen experimentar sentimientos de remordimiento y culpabilidad.

  • Experimentan cambios en su humor, volviéndose personas “malhumoradas”, siempre preocupadas, con sintomatología depresiva, ansiedad, ira, impaciencia e irritabilidad cuando se les hace esperar o se abordan temas que no consideran interesantes (resultados escolares del hijo, proyectos de vacaciones, opinión sobre sucesos sociales…)

  • Pueden sufrir pérdidas parciales de memoria por querer tener su atención concentrada en muchas cosas a la vez.

  • La persona puede llegar a padecer consecuencias negativas en su salud, agotamiento, dolor de cabeza, problemas gástricos, insomnio…

  • Puede darse un consumo o aumento del consumo de alcohol o tabaco y de otras drogas químicas como la cocaína, fármacos…

  • Ritmo de sueño muy variado y deficitario. También pueden estar alteradas las comidas al reducir el tiempo dedicado a ellas o hacerlas inadecuadamente.

  • Por último, un criterio útil de alarma que indica que se puede estar ante un caso de adicción al trabajo es la opinión del entorno, hay que tener en cuenta y valorar que otros crean que se tiene este problema.